A finales del siglo 19 un cubano compró el área que rodea la orilla al sur de la Laguna de Catemaco, que ahora está ocupado por
La Victoria, Pozolapan y otras pequeñas comunidades.

El cubano, a su vez, revendió el terreno a dos ingléses cultivadores de tabaco y nombró La Victoria con el
nombre de una de sus hijas.

Desde 1898 hasta el comienzo de la segunda guerra mundial, 3 alemanes eran los mayordomos y gestionaron la construcción de
un palacio de esos tiempos como su residencia, que ahora se conoce como "La Casa del Alemán".

Al final de la guerra los pocos restos de la hacienda fueron abandonados y a pesar su uso como escuela y salón, la mansión se
convertió en una ruina.  A hace unos años un plan para arrasar con los restos y construir una salon de multi usos, la idea fue
ferozmente combatida por los que quieren conservar parte de su historia.

En la actualidad La Casa del Alemán sigue siendo inquietante recordatorio del cambio de fortuna en Los Tuxtlas.

Nota: en 2009 los gobernantes de Catemaco demolieron el edificio histórico y levantaron
un salón social.