Dos kilómetros al noreste de San Andrés Tuxtla se encuentra un lago enigmático que  promotores turísticos
promocionan como mística a causa de un cambio inexplicable en el nivel de agua y una cueva utilizada por los brujos.
Pero tengo serias dudas de que la mayoría de ellos han visitado el lago.

Laguna Encantada  está situado a unos 2 kilómetros al noreste de San Andrés Tuxtla (12 kilómetros de Catemaco). El
lago es de unos 1600 metros sobre todo redondo, con un diámetro máximo de unos 670 metros. Se desconoce la
profundidad y los lugareños afirman que no tiene fondo. El lago se encuentra a los pies de las colinas volcánicas y es
probablemente el resultado del derrumbe de una erupción volcánica de menor importancia.

Visualmente, el lago ofrece una espectacular vista panorámica de un espejo, rodeado de una franja de selva, adornada
con las colonias de aves. Pescadores disfrutan de sus topotes y mojarras, y utilizan pequeñas balsas flotantes en el
lago para pescar.
La Laguna está rodeada de gran parte por acantilados. Una gran cueva, situada sobre la orilla norte del lago, se puede llegar
por un sendero difícil de 1 km +/-. Un manantial superficial cercano, con agua cristalina, invita a las personas que necesitan
un  descanso.

Creo que el lugar está embrujado. Me tomó cuatro años para escribir este artículo, porque cada vez que lo he visitado, he
perdido mis fotos, se me olvidó  la cámara o esta  no funcionó. Además, en ocasiones, la población de peces toda muere, que
puede ser debido a los gases volcánicos antiguos burbujando a través de los sustratos.
El e acceso a la laguna es de la carretera de San Andrés Tuxtla a Ruiz Cortines. El camino hacia el lago se nos escapa
fácilmente debido a la insuficiente señalización (2010), y no hay aparcamiento fuera de la carretera. Debido a la densa
vegetación casi no hay vista al lago desde el borde superior.

A pesar de la laguna es celebrada como un destino turístico, el sendero que lleva hasta el borde y a lo largo de la orilla no es
recomendable para personas sensibles preocupados por sus miembros. Una manera mucho más preferido ver el lago es
desde el mirador de la cercana instalación de Yambigapan ecoturismo. Éste es un complejo de 2 cabañas, localmente
conocido por su preparación de la comida indígena y tradicional. Desde Yambigapan un sendero nos lleva a la orilla del lago y
un puente peatonal a Arroyo Seco y una pequeña cascada.
Un pequeño arroyo entra al lago en su costa norte y un manantial cercano, añade más agua. El lago solo tiene una  
salida y mucha de sus aguas se disipa a través de las fisuras del suelo. Que dieron lugar al curioso fenómeno de que
su nivel de agua se elevaría en tiempos de sequía y se reducen durante la temporada de lluvias. La causa tiene que ver
con la presión hidrostática que yo no entiendo.

El misterio de la subida y la caída es probablemente la fuente para  la fábula local de que una princesa prehispánica se
sacrificó en el lago para asegurar que su pueblo nunca le faltara el agua. Desde entonces, el lago se llama encantado,
aunque su nombre original de la lengua Pibil es Yambigapan (también Yanbigapan) que significa "sobre el agua nueva".

En 1939, el lago estalló sus límites y abrió un corte, dejando el fondo del lago por 4 metros e  inundando las comunidades
abajo del lago. El corte se conoce como Arroyo Seco y se conecta con los ríos que forman la cascada del salto de  
Eyipantla. El fenómeno de la subida y la caída de los niveles de agua ha desaparecido desde entonces.
La Cueva del Diablo es conocido como un destino de brujos, el primer viernes de marzo, cuando los brujos,
adoradores de la "Santa Muerte", los seguidores de las sectas satánicas, y unos pocos turistas vienen a dar gracias
por los favores recibidos de sus deidades, práctica de rituales satánicos y celebrar una misa de medianoche. Los
restos de animales sacrificados abundan, y por supuesto, se rumorea que un ser humano se utiliza ocasionalmente.
Se supone que la cueva también se utiliza para arremeter Satanás o el que la transferencia de algunos poderes
mágicos a nuevos acólitos brujos.

La cueva está situada cerca de la mitad de un km al norte del camino de entrada. Cerca de 4 metros de ancho en su
entrada, se estrecha y luego se abre en una tenebrosa cueva más grande lleno de parafernalia brujo, descartado
botellas de licor, y montones de guano (mierda de murciélagos). Impregnado por el olor a azufre y la humedad, la
cueva luego supuestamente llega a otro de 12 kilómetros en la tierra y se conecta al Volcán San Martín.

Yo no creo eso, hay esperar que alguien tiene el espíritu aventurero y el equipo para explorar la cueva. Y también
llevar una línea para medir la profundidad del lago.
acceso
From Catemaco: Highway towards San Andrés, turnoff after Sihuapan cigar factory, keep bearing left for about
2 miles till the road intersects with a better paved road, turn right, and hopefully a hal mile north a sign will alert you
to Laguna Encantada. (The Sihuapan road is at present not recommendable (Nov. 2010).
There is no bus service. A taxi should charge no more than 100 pesos.

From San Andrés: Off main highway, at the northeast end, just before the road runs down to the bridge to
Catemaco, a tiny sign usually points to the Laguna, drive up about 2 miles to the entrance. No bus service.
Communal taxi about 5 pesos, regular taxi no more than 30 pesos.

To Yambigapan: Same as above. Head towards the laguna. About 50 feet north from the intersection with the
Sihuapan road, a marked dirt trail leads to the facility.
No bus service. A taxi from San Andrés should charge no more than 50 pesos, or 100 pesos from Catemaco.
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